Todos los que han tenido perro saben como se ponen de contentos cuando uno llega a la casa. Pero yo nunca he visto a un perro reaccionar así.

La dueña de Caseys, Rebecca, había estado por fura dos años trabajando en Eslovenia. Y cuando regresa a la casa la reacción de su perro es espectacular. Cassey grita de alegría y luego desmaya de felicidad. Después de un momentico ya está de pie otra vez.

Para estar seguros de que Cassey estuviera bien los dueños la llevaron a un veterinario y le mostraron el vídeo. Menos mal estaba bien, simplemente se había desmayado de felicidad.

Aquí abajo puedes ver el reencuentro.