Muchas veces es cierto que el trabajo ocupa mucho tiempo de nuestras vidas y lo que ayer era una prioridad hoy deja de serlo por el simple hecho de que tenemos nuevas responsabilidades que nos hacen alejarnos de algunas cosas para poder sobrellevar nuestro ritmo de vida y no morir en el intento. Pero también es cierto que muchas veces debemos detenernos y pensar en las cosas que podemos perder en cualquier momento, que es solo cuestión de dedicarles un poquito de nuestro tiempo.